sábado, 3 de noviembre de 2012

Yogurt y fruta.

Levanta la mirada de la esquina de la sábana y lo ve. Sigue allí. Abrazándola. Y con la polla dura. Rutina de buenos días recuperable. 


Ha pasado otra noche a su lado. Otra noche que empieza con una cena ligera. 3 mandarinas, 2 plátanos, 1 manzana y 2 peras. Él es yogurt. Yo soy chocolate a la taza. Siempre respetamos nuestros papeles. De fondo interrumpe el ambiente el enemigo público de Hollywood. Un tal Johnny Depp. Permiso concedido. Aunque en la sala solo hay espacio para un Juan con pantalones cortos azul oscuro, camiseta de otro ex y sudadera gris. Pelos en las piernas y zapatillas nuevas. Zapatillas deportivas, un Donjuan no puede calzar zapatillas de cuadros de andar por casa. Platos y tazas al fregadero, las sábanas esperan.

Lo último que hace ella al llegar a casa es ponerse el pijama. Justo antes de meterse en cama. Deja a la libre elección del miembro viril el dormir vestida o desnuda. Suele triunfar la segunda. Demasiado calor para llevar pantalón de pijama.

Ella se acerca a la esquina de la cama inutilizable y comienza a desnudarse. En bragas y sujetador él la detiene. Ahora sigue él. Pero antes de que intente desabrocharle el sujetador, ella lo detiene.
 - No me lo saques. Continúa con él abrochado.
Fiel a sus peticiones, le saca los pechos sin desabrochar su sujetador negro de lunares. Ella sabe interpretar su papel para encenderlo más aún. Se niega a que él la toque o la saboree. La abraza fuerte contra su boca. Saca la lengua y lame. Milésimas de segundo después, chupa. Chupa fuerte sus pezones. Primero, siempre, el derecho. Reflejos supone. La mira mientras tiene su pezón entre sus dientes. Le pone ver como ella se estremece tanto que parece que se va a correr si él no cesa. Cambia al pezón izquierdo sin abandonar el derecho. Sabe la fuerza que tiene que hacer para que ella no deje de menearse. Quiere tocarse, pero la detiene.
- No entiendes el juego.
Esas reglas las inventó ella. Así que ahora no puede decir que no. Se estremece hasta ese punto de pre-éxtasis-total. Entonces él se detiene. Lame cada uno de los pezones. Le saca las bragas rápidamente y se la mete. La primera hasta el fondo para que ella gima de verdad. Pero después, sigue jugando con ella.
- Fuerte y rápido.
- Todavía no dejaré que te corras.
Y la tortura. La tortura hasta que él tampoco puede soportar más la lentitud y el amor. Y la empieza a follar. Fuerte, penetrándola hasta el final. Mira su cara y escucha sus gemidos y susurros.
- Sigue. No pares, por favor.

Fuerte y rápido. Fuerte y rápido. Fuerte y rápido. Varias embestidas hasta que ella no puede aguantar más las ganas y se corre. Ahora la tiene completamente desarmada entre sus brazos.
- Todavía no he terminado.