viernes, 8 de abril de 2011

Á.

Me muero de ganas de decírtelo. De que sepas que nunca me tuviste que dar por segura, que no te iba a esperar el resto de mis días. Ni siquiera uno más. Sólo tenía que ocurrir esto. Aunque quizás ahora no sea el momento. O sea el momento menos bueno. Pero así ha sido. Me muero de ganas de decirte que cada noche que vivimos, es él quien me arropa. Me muero de ganas de decirte que espero a esas noches sólo por poder acostarme con él. Me muero de ganas de decirte lo especial que me siento cuando hablo con él. Me muero de ganas de decirte que hemos follado en el primer beso, que se la he chupado en el segundo y que somos capaces de estar juntos sin sábanas de por medio. Y lo hacemos genial. Me muero de ganas de decirte que no pensaba encontrar a nadie así, pero que lo he encontrado y no sé cuánto durará. Es cierto, no sé ni siquiera si esta noche voy a regresar a casa oliendo a él o que no me hará falta pijama porque son sus brazos los que cubrirán mi cuerpo en su cama. Pero me da igual no saber el final de esto, es lo que menos me interesa. Porque me muero de ganas de decirte que existe alguien más, que ya no pienso en ti, que se me han quitado las ganas de volver a intentarlo contigo y que desde ya, me quiero sólo a mí.

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