jueves, 17 de marzo de 2011

¿Hasta cuándo?

Sé que tengo que dejar de mirarla, que tengo que seguir sin pensar en él, sé que no puedo seguir hablándole cada día, cada vez que lo vea aparecer. Pero ya no sé cómo llevar todo esto. Nada está asegurado y asusta. Lo incierto, da miedo. No tener las cosas por seguro hace que tengas una sensación de inseguridad contigo misma y que te falte algo para sentirte entera. Esto sucede cuando has dejado que esa persona sea tan importante para tu existencia. Has dejado que se meta tan adentro que te sientes a medias si no la tienes segura a tu lado, de la manera que tú quieres. Y eso a veces es imposible que suceda. Entonces, en algún momento que ves su cara, crees que no vas a ser capaz de seguir. Ver a esa persona te da fuerzas. Pero saber que son fuerzas engañosas, te mina mucho más que si no supieses nada. ¿Qué precio estamos dispuestos a pagar por una felicidad completa? Vivir en una realidad que nosotros dibujamos, no es vivir en la realidad de verdad. Y todo lo resolvemos diciendo que somos felices. Falsa felicidad. Falsa realidad. Es todo lo que la esperanza nos puede proporcionar.

1 comentario:

Stephanie M. Fischer dijo...

Esto sucede cuando has dejado que esa persona sea tan importante para tu existencia.
Muy bueno (: lindo blog.

PD: acabo de crear mi nuevo blog, te invito a pasarte si quieres:
chocolateconsaborati.blogspot.com/