martes, 26 de octubre de 2010

Reflexiones interiores (II)

Y así fue. Entro sin avisar, y se quedó instalado muy dentro durante mucho tiempo. Incluso creo que en el fondo, sigue ahí. Y seguirá. Ahora sé que él se apartó para no estropear nada de mi vida y le estaré agradecida siempre. Pero al mismo tiempo que él se borró, apareciste tú. Tú sí que supiste el momento en el que tenías que entrar en mi vida y no lo quise ver.

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