lunes, 13 de septiembre de 2010

R18

¿Qué con qué momento me quedaría? Son demasiado buenos todos como para tener que quedarme sólo con uno. ¿Qué diga cinco? Pues mira, nosotros somos de fechas marcadas. La primera vez que estuvimos juntos, Carnavales. El primer paseo para conocernos, justo antes de mi primer examen de Junio. El primer intento de ver una película, en mis exámenes de junio y en tu selectivo. Cuando decidiste seguir a pesar de todo lo que vendría, el día después de San Juan. Los primeros fuegos artificiales juntos, en las fiestas de Boiro. Lo hicimos oficial, el día en el que La Roja nos regaló el Mundial. La primera vez que dormimos juntos, era San Ramón. Y teníamos que cumplir dos meses juntos un 11-S. Decías que no serías capaz de enamorarte en dos meses y al final… ¿vamos a tener que admitir los dos lo que sentimos o lo dejamos en miradas en silencio? Eres la única persona de la que me da miedo despedirme, lo sabes. Quisiera cerrar los ojos ahora y abrirlos dentro de tres meses y ver que estamos sentados en el mismo banco que ayer, igual que ayer, igual que todo este tiempo. Aunque no puedo pedirte que me esperes, quiero que sepas que es lo que más desearía hacer en esa maldita conversación de despedida, porque eres así de estúpido, de tonto, de asqueroso, que hiciste que el separarme de ti haga que me replantee esta oportunidad. Igual que en aquel intento de adiós definitivo en el que lo único que me dijiste fue “no cambies”, eso es lo único que te pido de verdad. Sigue siendo igual de estúpido, de tonto y de asqueroso como la última vez que nos veamos. Tú ya sabes lo que hablamos y las cositas que te pedí que no hicieras, en tu mano está que canjee o no el pase VIP, que por muy lejos que me vaya lo llevaré conmigo, siempre encima de mí. No quiero que esto suene a despedida definitiva, no quiero que suene a un adiós para siempre, quiero que suene a un hasta pronto, a un el tiempo pasa rápido y cuando vuelvas estaré aquí igual que ahora. Raúl, gracias por todos estos días, todos los momentos que pasamos juntos, por todo. Como tú dices, conocerte a ti marca un antes y un después. Pero ese después quiero que tarde mucho en llegar, quiero seguir conociéndote por muy lejos que me vaya. ¿Sería mucho pedirte que me esperaras? J

Tetè [de verdad].

1 comentario:

Anónimo dijo...

Precioso