domingo, 29 de agosto de 2010

Domingo por la mañana.

- ¿Estás en casa?
- Sí.
- ¿En tu habitación?
- Sí.
- ¿Estás sola?
- Sí.
- Pues sal por la ventana :)

sábado, 28 de agosto de 2010

Motivos de un sentimiento.

Jamás cambiaría mi Neptuno, por tu pasarela Cibeles.

Una vez más,

sólo puedo volver a decir gracias.
Porque terminamos el año, sí, de la mejor manera posible. Perdimos la Copa del Rey, pero estábamos en la final para poder pelear por ella. Ganamos la Europa League, como se le llama ahora a la vieja UEFA. Dios, cómo vibramos, cómo sentimos ese partido. Hacía tiempo que no lo hacíamos tan bien. Pero bueno, fuimos fieles a nuestro juego. Si no sufríamos hasta el último minuto, no éramos el Atleti. Pero ayer no. Ayer nos engañasteis. Dejasteis el sufrimiento apartado a un lado, sólo los primeros minutos de las dos partes aparecía ese rasgo característico de nuestro equipo. Pero después de habernos acostumbrado al terreno monegasco, bailamos a los italianos, a esos que visten de negro y azul marino, esos que presumen de haber ganado cinco títulos en un año, que tienen la cabeza muy alta por haber pasado por encima del señor Barça para conquistar la Champions. Todo un grande como el Ínter de Milán haciendo nuestro papel, sufridores. José Antonio abrió la lata, Sergio sorprendió a esa defensa-muro impenetrable y David les quitó el caramelo de la boca debajo de los tres palos. Gracias chicos por hacer que esta vez fuese más fácil, por volver a hacernos disfrutar de un partido más y por tener otra copa más por la que beber una victoria europea. GRACIAS COLCHONEROS.

Las cosas nunca son tan fáciles.

- Recuerdas lo que hablamos al principio de toda esta historia.
- No sé a qué te refieres concretamente.
- Aquella conversación que tuvimos en la habitación, una de nuestras mañanas.
- Tuvimos demasiadas.
- Eso es cierto. Sólo con haber mantenido relaciones sexuales en silencio, nada de esto habría sido tan jodidamente difícil.
- Y nos olvidaríamos en dos días.
- Puede.
- Todavía no me has dicho nada sobre esa conversación.
- Era esa en la que me pedías que te engañase con otra justo antes de que te fueras para siempre.
- Sí, la recuerdo. Dije que si siguiéramos así, sería lo último que querría que hicieses, pero lo más útil.
- Lo he hecho.
- Siempre has sido el chico que se decantaba por lo más fácil, lo más simple y lo más útil. Por lo menos te debo dar las gracias por haber esperado al último día. O si lo has hecho antes, dártelas por mantenerlo en secreto hasta este momento. No quiero que me cuentes más cosas. Adiós.
- No te vayas, espera a que te dé alguna explicación.
- ¿Alguna explicación de porqué te has tirado a otra? Ni la quiero, ni la necesito. Me jode pensar que me has tratado como si fuese estúpida con todas esas tonterías que me has dicho siempre, pero ¿sabes?, voy a hacer que no escuché tu última parte y pensaré que sigues siendo el niño perfecto con el que podría haber compartido este verano. Ahora deja que me marche.
- ¿Ves?
- ¿Qué coño tengo que ver ahora?
- Lo difícil que habría sido seguir juntos.
- ¿Qué dices?
- Que esta conversación la habríamos tenido que tener a través del teléfono, con la posibilidad de colgar y olvidarnos de todo lo que hemos vivido. No digo que fuese yo el primero en descolgar para marcar tu número y decírtelo. Estás muy buena y las extranjeras siempre nos ponen más. no me he ido con nadie.
- Estás rematadamente loco.
- Sí, lo he descubierto durante todo este verano. Me he vuelto loco por ti, cuando me parecía una cosa muy difícil. Pero tú siempre te encargas de que todo parezca mucho más sencillo, excepto por la parte en que consigues complicarlo todo al final. Por ejemplo, ahora, te vas sin que pueda impedírtelo.
- Nadie puede.
- Ten claro que si alguien pudiese hacerlo, ese sería yo.

jueves, 26 de agosto de 2010

¿Sí?

Me gusta hacerme ilusiones que sepa que se cumplirán más temprano que tarde. Dormir contigo. Estaremos esperando hasta que el reloj marque las cinco en punto. Nos agarraremos fuerte de la mano, sabiendo que esta vez tendremos un destino fijo, sin ningún tipo de divagaciones. Nuestra cama, porque así la hemos bautizado ya. Me encanta recorrer mentalmente el camino que tus dedos han diseñado sobre mi cuerpo. Cierro los ojos y me acuerdo perfectamente de cada detalle que en tu cuerpo puedo distinguir, siempre con el mismo final: la manchita de tu hombro izquierdo que he tenido que dejar de besar. Pero esta vez no habrá prisas, no habrá llamadas que nos puedan interrumpir, ni sol que nos separe. ¡Qué va! Esta vez me quedo a dormir enrollada en tus sábanas, rodeada con tus brazos, retenida por tus piernas. Dormiremos lo que el éxtasis nos permita, sabiendo que no tardaremos en despertarnos a ratitos para comprobar que el otro sigue ahí, que no se ha ido. ¿Puedo pedirte algo? Desayuno en cama, no con diamantes, no. Me llega con conservar en mi muñeca esa goma verde. Sábado.

R!

Espero impaciente el ver amanecer contigo :)

miércoles, 25 de agosto de 2010

IS.

Y en estos días el que escribe, consciente del privilegio de habitar en esta orilla, cree que aún éste será el tiempo del hada temerosa que suspira, luciérnaga abandonando el letargo, Ícaro escapando de una isla del sueño sublime, en fin, del hombre y la mujer que buscan otro mundo posible.

Principio de incertidumbre.

Papá cuéntame otra vez que todas las historias de amor tienen un final feliz. Que incluso las que terminan cuando un miembro hace daño o engaña al otro, tienen algo de positivo en su final. Cuéntame otra vez la bonita historia de amor que os pertenece a ti y a mamá. Prométeme que la mía será igual de feliz. Dime tú, con tu voz de experiencia, que es posible, que todo en esta vida es posible. Incluso un amor de principiantes, de poco más de un mes de duración, que el tiempo y la distancia se encargarán de separar, es factible. Susúrrame al oído, tú que eres el único que puedes, que es él, que estará a cada vuelta de mi viaje. Haz que la noche del trece de septiembre de este año, duerma pensando en lo posible, enterrando el olvido, acortando la distancia con palabras y pitidos. Júrame que será un año envidiable en cada minuto que viva, allá y sobretodo aquí. Papá, cuéntale que lo sentiré como si lo tuviera al lado, que no me voy a olvidar de él y que sea feliz, muy feliz. Cuéntaselo, papá.

Y nada más.

- ¿Estás seguro?
- ¿De qué?
- De que hemos llegado a nuestro final.
- Estoy en un mar de dudas.
- Pues creo que ha llegado el momento de elegir blanco o negro. Se han terminado los matices. O se sigue adelante con todo o se deja todo de raíz.
- Yo quiero mirar el móvil cada día y ver que me has llamado.
- No me pidas eso...
- Sé que va a llegar el día que te tenga delante, que llegará el sábado y querré estar contigo.
- No, me iré...
- Quiero besarte...
- No, no me pidas nada de esto. Si has decidido dejarlo, lo tenemos que dejar de todo. Cortar toda la comunicación posible que tengamos entre nosotros.
- ¿Pero quién dijo que tenemos que dejarlo del todo, radicalmente y ya?
- Tú...
- No. Sólo te dije que te doy carta blanca para poder conocer a otro chico que quiera mantener contigo una relación a distancia, pero que lo que más quiero en este momento es a ti, poder estar contigo hasta el último día que te vayas y esperar a ver qué ha pasado entre nosotros a tu vuelta.
- Hagámoslo.
- Nunca he dejado de intentarlo...

martes, 24 de agosto de 2010

Se puede querer.

Y se quedó. Quiere volver a verme. Verme y querer estar conmigo. Volver a besarme. Y eso es mucho más de lo que yo me imaginaba. Incluso se atrevió a pedirme una llamada perdida al día, como poco. Que cuando me vaya, me duela, pero no lo olvide. Eso sí, tengo permiso para fijarme en otro que sea capaz de soportar una relación a distancia. ¿Otro? Tú eres el que ha dibujado en mi cara una sonrisa de verdad, y eso es mucho más que todo. Aquel día me tendiste la mano si quería agarrártela para no soltarla nunca. Aquella mañana accedí a abrazarme a ti para siempre. Y ahora te quedas, valiente. Gracias.

No te vayas,anda!

Cuando ya no hay vuelta atrás es cuando tienes que tomar la decisión de hacer todo lo contrario a lo que quieres para estar bien. ¿Me estás diciendo que dentro de un tiempo dejaremos de estar mal, que pensaremos el uno en el otro y estaremos bien, que va a doler menos? Sabes que te digo, que puede ser. Sí, claro que puede ser. Cuando lo único que se te pasa por la cabeza es pasar ese tiempo buscando otro par de tetas que sobar, claro que todo se hace más fácil. Pero yo no. Dentro de menos días de los que ahora quisiera me alejo de toda mi vida a miles de kilómetros de distancia. No voy buscando una polla nueva que consiga darme el placer que necesito, ¡qué va! Ningún miembro viril, sea del tamaño que sea, podrá saciar mis necesidades. Lo que voy a necesitar allá es saber que la gente aquí no ha cambiado, que sigue estando en el mismo lugar en el que la he dejado, o por lo menos que sigue acordándose de mí. Sé que mis amigos estarán por muy lejos que haya querido irme, pero sé que tú no. Y eso es lo que necesitaría, saber que estarás aquí, hablándome al otro lado de la pantalla, saber que todo te va bien y que si tiene que ser, que a la vuelta sigas teniendo ganas de mí. ¿Sabes? Te necesito a ti.

lunes, 23 de agosto de 2010

El primer adiós.

Duele pensar en la gente de la que me tengo que despedir y a la que tardaré en volver a ver como mínimo tres meses, pero a ti tardaré mucho más [aunque confío en que vengas de sorpresa a Torino o que en mis vacaciones aquí me dé tiempo de ver a todo el mundo!]. Quiero que estudies mucho para que logres conseguirlo, pero no quiero que te olvides de lo que es la fiesta, pasarlo bien y disfrutar la vida como hemos hecho estos cuatro años [que rápido se dicen]. Sabes que escuchar vetusta en directo fue mucho más impresionante al tenerte a ti a mi lado. Darte las gracias por espantar a los que nos querían despertar de nuestro precioso sueño y compartir chaparrón a la mañana siguiente conmigo. Dicen que el tiempo pasa rápido, muy rápido, así que confiemos en esa gente sabia y en que a ti te importe un poquitín, porque en el fondo los que estarán a nuestro regreso son aquellos a los que les importamos de verdad. Te quiero Rebeca, mucho!

Algo pendiente.

Siempre nos quedará algo pendiente: una apuesta por cumplir, hacer el amor debajo del mar, quitarnos una foto juntos viendo anochecer, ver una película entera, celebrar nuestro aniversario. Pero sobretodo, siempre nos quedará pendiente el ser felices, juntos y enamorados. R.

domingo, 22 de agosto de 2010

R.

Quiero despertarme mañana y al encender la pantalla, descubra tus buenos días. Igual que antes.

Detenidos.

Dicen que a la vuelta, las personas a las que de verdad le importas permanecerán en el mismo lugar, esperándote. Quiero cerrar los ojos, que pasen tres meses, abrirlos, bajar de un avión y ver que detrás de esa puerta de cristal transparente estás tú.

The last one.

Tuvo que ser él quien pronunciase el último adiós. Era incapaz de mirarle a los ojos para decirle semejante estupidez. Le hice prometerme que sería feliz y que no cambiase jamás y luego nos dimos un beso más. Bueno, miento, fue el último. Aquellas palabras dolían casi más que todas las anteriores. "Dame un último beso, por favor". No podía hablar en serio, él no podía pedirme eso. Sin embargo, lo había hecho. Nuestro último encuentro se estaba produciendo. Lo odié.

Lo siento.

No soy capaz de hacer nada que te relacione. Es la primera vez que alguien se lleva consigo mis palabras. Te querré.

sábado, 21 de agosto de 2010

Perfectos.

Y ahora podemos pararnos y mirar atrás. Se me dibuja la más perfecta de las sonrisas al ver que todo lo hemos hechos bien, que nunca nos hemos fallado. Pintamos la perfección en cada beso, tú la dibujaste en cada sonrisa, yo la inventé con cada palabra, la gravamos para la eternidad con cada gesto, la retuvimos dentro de nosotros en cada abrazo, la llevamos a su máxima expresión en cada encuentro carnal. Hicimos que la perfección existiese a corto plazo. No nos hemos equivocado en nada y me encanta.

viernes, 20 de agosto de 2010

Des-coincidencias.

- Ahora es cuando dicen que viene la mejor parte.
- Eso dice la gente que sabe de estas cosas. Tengo dieciocho años y soy inexperto en esta materia de relaciones amorosas de más de una o dos noches de sexo.
- Pues ahora es cuando me voy.
- Eso es lo que le he dicho a esa gente que se supone que tiene la voz de la experiencia, a los de veinticinco que cada tres por dos te roban un beso sin que te des cuenta.
- Me voy en la mejor parte, ¿te das cuenta que todo nos está saliendo al revés? Buscamos encontrarnos en tiempos imposibles, desaparecemos cuando nos vemos en libertad y ahora esto. No nos queda ninguna mala coincidencia más.
- Sí, todavía nos queda una.
- ¿Cuál?
- No volver a coincidir jamás.
- Quédate tranquilo, esa todavía no se ha escrito y yo tengo típex para corregirla.

ADV.

No te creo cuando me dices que la distancia es el olvido.

jueves, 19 de agosto de 2010

Sin ninguna pretensión pero con todas.

Sin ninguna condición salvo que ahora.

SUPERIOR.

Quería irse, pero no era capaz de hacerlo sola y él era el único que no podía acompañarla. Sin embargo, se vistió aquellos vaqueros una vez más y salió a su lado. Le rechazó cualquier beso que él buscó. Dijo que no a los abrazos que él le pedía. No era capaz de hacer todo eso pensando que era la última vez que lo tenía con ella. Lo miró y vio su cara. Serio. No quería verlo así, él era el chico al que nunca se le borraba aquella media sonrisa. Intentó quitársela, pero no hubo manera. Tuvo que pedírsela cuando se despidieron. Pero no era real, natural, no era la suya. ¿Era ese el final que merecían? Decidieron que no, que ellos no merecían ningún final, al menos todavía. Ahora ella espera tener esa media sonrisa delante suya muy pronto y él el simple hecho de tenerla delante. Pronto.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Previo.

Invítame a pasar esta noche en la misma cama del sábado, despiértame con esos buenos días de aquella semana, pasemos una mañana como la primera. Nos damos un descanso para comer y pasamos una tarde típicamente compostelana. Podemos cenar como nunca lo hemos hecho todavía y terminar la noche como tantas otras. Y así lo podemos multiplicar por diez para tener los días que nos merecemos, no?

Torino 2010

Fuiste mi destino elegido con ilusión y ganas de olvidar. Ahora eres mi destino más detestado, al que tengo ganas de llegar para vivirlo, miedo de conocer, nervios porque eres nuevo y mucha tristeza por todo lo que dejo aquí. Dicen que las personas a las que le importe estarán a mi vuelta, pero hay otras que sé perfectamente que no podrán. Hay necesidades contra las que una no tiene el derecho de luchar. Turín, simplemente dame suerte.

Pues no lo hagamos.

- Tes razón con que temos que falar. Ahora sólo faltan días e non sabemos qué vai pasar co noso.
- Hablamos cuando tú quieras, lo sabes.
- Mira, si te lías cun tipo este sábado ti, xa estaría todo máis claro. Por qué non o fas?
- ¿Quieres que lo haga?
- Non sei. Pero así sería máis fácil que rompéramos.
- Pues hazlo tú. No soy yo la que quiere romper.
- Eu non podo, pero ti si.
- ¿Por qué no puedes? Puedes tanto como yo.
- Porque me gustas.

Esto solamente ocurre cuando estás aquí,

junto a mí.

martes, 17 de agosto de 2010

Teté.

- Nunca dejaré de llamarte, de dejarte mensajes que molesten tus noches de dormir, de dejarte privados que dices alegran tus entradas. Jamás dejaré de acordarme de ti.
- Repítelo, por favor.
- Nunca dejaré de llamarte, de dejarte mensajes que molesten tus noches de dormir, de dejarte privados que dices alegran tus entradas. Jamás dejaré de acordarme de ti.
- Te quiero.
- Repítelo, por favor.
- Teté.
- Teté.

lunes, 16 de agosto de 2010

Y respirar.

- ¿A qué conclusión llegamos ayer?
- Creo que a ninguna.
- Me lo temía. ¿Y qué vamos a hacer pues?
- No sé.
- Yo soy la que lo tiene claro y tú el que tiene que decidir.
- Pero no sé qué decidir. Quiero seguir contigo y no sé lo que querré dentro de un mes.
- ¿Quieres seguir conmigo?
- Pues claro. Eso era lo único que ayer quedara claro.
- Yo no lo tenía tan claro.
- Ah...
- Pero eso era ayer. Hoy he descubierto que es lo último que quiero. Y temía que ahora fueras tú el que te habías echado atrás.
- No, no te preocupes, sigo aquí.

Nosotros y el sexo.

Siempre me gustó la gente que cuenta la vida a su manera =)

Martínez.

Lo que más me gustó de aquella noche fue el momento en el portal. Ingenuos pensando que nadie nos molestaría. Aún así, fue el mejor inicio. Me gusta qué sepa cómo hacerlo, señor M.

Not end.

- Entonces no estoy segura de seguir.
- Abrázame.
- No quiero.
- ...
- Para.
- ...
- Déjame, me tengo que vestir e irme.
- Espera.
- ¿Para qué?
- No sé lo que quiero. Es imposible que lo sepa ahora. Le doy muchas vueltas a mi cabeza y todo tiene sus pros y sus contras. La única posibilidad que yo quiero es la única imposible. Pero hasta el final quiero seguir contigo. No quiero ni siquiera pararme a pensar que entre en el bar y te vea besándote con otro, no quiero besar a nadie que no seas tú, quiero seguir despertándome con tus mensajes, sentir que eres esa persona por la que merece la pena seguir. Por favor, no me digas que lo quieres dejar ya.
- No seré capaz de seguir pensando que es para nada.
- ¿Para nada? No será para nada. Sé que siempre voy a tener ganas de estar contigo, pero el tiempo lejos de ti será muy difícil y es imposible saber qué es lo mejor.
- Nada será lo mejor.
- Entonces mantengamos la duda del final, porque te puedo decir ahora que es mejor dejarlo y llegar el día y querer seguir. No hagas que decidamos ahora nada. Quédate a mi lado y sigamos juntos. Por favor.

domingo, 15 de agosto de 2010

sábado, 14 de agosto de 2010

Facto.

Seis de la mañana. Llegan los colores, nacen las fragancias. Dime esa palabra que tus ojos cantan.

Pre-supón.

- No quiero verlo. Hoy no me apetece.
- Pero llevas varios días sin verlo, se supone que tienes que tener ganas.
- Se supone... hay tantas cosas que se suponen. Somos muy listos, suponemos demasiado. Yo misma. Se supone que tendría que dormir en su casa o pasarme la tarde de ayer con él. Se supone, ¿no? Pues no va a ser así. ¿De qué nos vale suponer? ¿De qué me ha valido suponer?
- También se supone que es él.
- ¿Qué dices?
- Se supone que es en él en quien piensas, ¿y es así?
- Pues claro.
- Dudo.
- Si no fuese así, sería capaz de volver a mirarlo y sentir indiferencia. Pero sé que cuanto más lo mire, menos ganas tengo. Odio suponer que él siente lo mismo y sea falso. No quiero suponer.
- No supongas. Haz de los supuestos, verdades o mentiras, pero no bases tu vida en suposiciones, como has hecho hasta ahora. Déjate de tonterías, ten ganas de besarlo y quédate con él. No dejes que se te vaya.

George Jung.

La quería, ¡dios!, cómo la quería.

Quédate.

- En realidad, no me preocupa que te vayas.
- ¿Ah, no?
- No, me importa poco.
- Entonces, ¿para qué tanto hablar? Mentirosa!
- No soy mentirosa. Y de serlo, sólo me habría mentido a mí misma. Me da igual que te quedes o que te vayas. Incluso prefiero que te vayas. Porque él se ha ido antes y ha sido para siempre. Y hasta que lo he comprobado sólo me he estado mintiendo a mí misma. Siempre has sido libre, igual que ahora, puedes hacer lo que quieras.

Necessary talk.

Tarde o temprano, las palabras llegarán. Porque tienen que llegar, no porque queramos que lleguen. Pero me dan miedo. Son esas palabras que temes oír, sabes cómo sonarán y como te encuentras demasiado agusto, no las quieres escuchar. No quiero que salga de tu boca un "lo siento, no podré", pero lo entiendo. Es díficil, duro, complicado. Pero ¿alguien dijo que todo en esta vida era fácil? Las cosas que más nos gustan, las que más nos importan, son las más difíciles, duras y complicadas. Ojala pudiese retroceder y cuando me miraste por vez primera te pudiese retener la mirada, agarrarte de la mano y decirte que teníamos que empezar desde aquel día a disfrutar el tiempo juntos, para enamorarnos mucho y fabricar un lazo fuerte que la distancia no pueda romper. Pero el efecto mariposa nunca fue algo bueno y nos toca pisar el presente que las casualidades construyen. Toca decidir si este mes es suficiente para seguir luchando por ese algo incierto. Ya no es sólo cuestión de gustar de verdad, hace falta algo más. Será difícil, duro, complicado. Agárrame de la mano, dime que nos quedan treinta días más de amor y sexo y luego no la soltarás.

Esta noche.

¿Me guardas el otro lado de tu cama?

Tus pasos.

Hoy sólo tengo que decir, que siento lo mismo por ti.

Como tenía que ser.

Yo con él.

Y tú con ella.

viernes, 13 de agosto de 2010

Callo y te beso primero.

Por ti, me pongo el sombrero para que no se escapen mis sueños.

Just wait.

Sabes que podré pasarme todo el tiempo sentada, cruzando mis piernas y esperando para volver a verte. Pasen los que pasen por delante, sólo me acordaré de tu manchita en el hombro y será el tuyo el único cuerpo sobre el que el mío se quiera acostar cada noche. ¿Me esperarás?

¿Tú conoces algo que dure siempre?

Puede.

jueves, 12 de agosto de 2010

Un año después.

Todo está al revés. Aquí empezaban aquellos maravillosos tres días que significaron el imposible de los dos juntos. Al igual que él, siempre serán recordados como unos de los mejores que he pasado nunca. Demasiados buenos momentos guardados en las retinas. Ahora seguimos caminos diferentes y espero que nos vaya bien a distancia, pero sin perdernos el uno al otro.

- ¿Tarde de cine en mi casa?

Era otra manera suya para insinuarle las ganas que tenía de hacerle amor durante más de cuatro horas, otra vez.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Tú me pones sexy.

Haces que pasen los días sin verte cómo si fueran horas. Haces que espere que el reloj marque las cuatro con la misma ilusión que aquella mañana. Haces que cada palabra tuya, sea una sonrisa mía. Haces que pueda creer ciegamente en ti y confiar plenamente en tus verdades. Haces que desee tocarte y besarte cada mañana que me levanto de mi cama. Incluso ayer hiciste que todos esos días no significasen nada al ver tu camiseta roja. Incluso a día de hoy tus palabras sólo son risas y no necesito que me jures sinceridad. Incluso ahora mismo estoy deseando tocarte y besarte, aunque eso es siempre.

Aquapark.

Creo que me harían falta demasiados caracteres y tiempo para poder describir la experiencia de este día. Al salir de casa a las diez de la mañana, no imaginaba que iríamos a conocer a Marcela, que la bienvenida nos la daría un cielo encapotado con seria amenaza de lluvia que despejaría para la hora de comer, que me subiría a esos toboganes, que se me quemaría la cara, que bailaría el waka waka allí también, que en un minibús de veinte personas pudiesen viajar treinta y siete o que el viaje de vuelta sería tan sumamente surrealista. Pero lo que sí conocía de antemano, es que Cerceda 2010, sería inolvidable. ¡Gran día!

Cumplemes ;)

UNO.Se hace raro celebrar el día anterior y que el once estemos tan separados. Lo importante es que ha pasado uno y seguimos queriendo pasar los próximos treinta y tres días juntos para poder soportar los miles de kilómetros de distancia. Créemos que no funcionará, pero aún así continuamos felices descendiendo por el tobogán. No quiero esperar hasta el próximo once para pasar una tarde acuática contigo, aunque sé que la espera podría ser la más dulce de todas.