martes, 20 de julio de 2010

617.

No sabía que besar de lado fuese una de las cosas que mejor se nos dan. Me gusta poder compartir ratitos de mis días contigo, cuando llegas sin decir nada y con una negativa precediéndote. Impaciente, entró, cogió su lectura favorita, cerveza y se sentó. Cuando entré, unos minutos más tarde, me lo encontré de camiseta roja y leyendo su sección favorita, aunque cualquier deporte le vale. No teníamos mucho tiempo y el lugar no era el idóneo, pero era la misma mesa testigo de anteriores visitas que encubrían nuestras ganas. Que me repita, afirme y asegure mis dudas, es la mejor receta para caminar hacia delante. Caminar el resto de mis días, con mi bolso blanco y una foto suya dentro hará especial cualquier día normal y habitual para el resto de la humanidad. Ocho de la tarde.

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