sábado, 19 de junio de 2010

Al fin y al cabo, ¿qué son tres meses?

A veces se nos da el derecho de poder hacer lo que queramos. La mayoría de esas veces desaprovechamos esa oportunidad, por no saber qué es lo que realmente queremos hacer. Las horas que pasamos dándole vueltas a nuestra mente, las tiramos por la borda cuando escogemos el negro y no el blanco. Él me pedía que me relajara, conmigo y con él, pero no supe o no quise escucharlo. Tú también me pides que no piense, pero viene incorporado a mi naturaleza. Puede ser que conozcamos nuestro final, o puede ser que no. Lo que sí sabemos a ciencia cierta, es que eso sólo lo vamos a decidir entre los dos. Ya es cuantitativamente poco lo que tenemos como para pasarlo debatiendo si aguantaremos más de una semana, ¿no crees?

No hay comentarios: