sábado, 22 de mayo de 2010

La vida no es un ensayo general.

No vivimos en un universo a parte, en un mundo del siglo XVIII. No. Estamos delante del siglo XXI y llega un día en el que tenemos que pensar por nosotros mismos. Tus padres estarán para darte consejos, pero tú eres el que tienes la última palabra, el que decide, sobre el que van a pesar todas las consecuencias que conlleve tu elección. No hay nada escrito, tú tienes que hacerlo, pese lo que te pese y cueste lo que te cueste. No tienes permiso para rendirte, porque ello te llevará al final de todo, al fin que tienes que evitar. Y como última opción, te queda el pensar que exista una ínfima posibilidad de que el destino ya esté dictado y redactado, y que el estar a su lado vaya incluído.

No hay comentarios: