viernes, 30 de abril de 2010

Grados de más.

En un momento de lucidez, recapacito. Intento recordar cada una de las palabras que nos dedicamos, pero lo hago mal. Demasiadas interferencias. Desgraciadamente hay algo que no se me quita de la cabeza, la persona que descolgó el móvil por primera vez. Y por segunda, creo. Ahora, en este momentos de lucidez es cuando las conclusiones llegan y siento que todo en lo que había creído durante tres años, no eran más que mentiras. Sé que nunca sabré la verdad, somos demasiado inmaduros como para pararnos a hablar. Por eso, lo único que me queda decir es: sé feliz.

domingo, 25 de abril de 2010

Un domingo como hace tiempo.

Io: ¿Te llamo,me coges y hablamos?
Lui: ¿Para qué? No tenemos nada que hablar.
Io: Hablar por hablar,por el simple hecho de poder escuchar tu voz.
(...)

¿Cómo te pido que vuelvas,

sin abrir la boca ni desviar la mirada?

NUNCA IMAGINÉ PODER VIVIR SIN ÉL,

por una simple razón: es imposible.

WHILE.

- No vuelvas a marcharte sin avisar.
- Si nunca te he avisado de a donde me movía.
- Bueno,pero dejabas un rastro de movimiento o,en su defecto,de colonia femenina que podía rastrear hasta llegar a tu asiento de atrás.

HUYE.

Y todos me gritan ¡no,aléjate de él! Dicen que no puedo seguir haciendo yo más de lo que en su día hice. Que huya de él,por muy complicado que pueda parecer. Que vaya a contra su corriente. Pero no saben lo mucho que me cuesta. Lo mucho que me gustaría dejarme arrastrar por la corriente que me lleve hacia él,otro momentito más. Vuelvo al principio de mis pensamientos,en los que sólo había cabida para él. En los que me debato si hablar o no hablar. ¿Qué puede significar perder un poco más de mi dignidad?

sábado, 24 de abril de 2010

No mientas.

No digas que nunca me has echado de menos,cuando cada vez que abres los ojos y ves que a tu lado en la cama sigue el mismo hueco vacío,que una vez yo cubrí. Lástima que tenga que llegar el momento en el que deje de desear exponer mi cuerpo desnudo en la fiesta de tu habitación, una verdadera lástima.

Mientras todo avanza.

Las horas que pasan y el tren sin venir. Las nubes me aplastan. Añoro mi casa, tu cara y su piel.

[no] tienes gracia.


Sabes trucos que aprendiste mal. Pintas lenguas que se enrederán.

Viajero nocturno.

Tuve el calor de tus manos al ensoñar, siempre fueron seda en mi piel. Me dieron una nueva oportunidad, ¿por qué?

Mentir siempre fue más fácil.

- ¿Por qué no le dices que eso ya no funciona?
- Porque no quiero herir sus sentimientos. Ni siquiera abandoné a mi pedicuro cuando me operó el pie sano.

Ponme en tu lugar.

No conoces realmente a una persona hasta que te pones sus zapatos y caminas con ellos.

Ciego de un pie,D.

Yo no sé de penitencias, sólo sé de copas, pero le diré lo que sé. Que los que nos aman, nos aman. Y a los que no nos aman, que Dios les haga cambiar. Y si no consigue hacerles cambiar, que les provoque un esguince, para que les reconozcamos por su cojera.

Darse de bruces con la realidad.

- ¡Vaya porquería de cuento! ¡Ese no puede ser el final!
- ¿Por qué no?
- ¡Porque en los cuentos siempre hay un final feliz!
- Pero en la vida real no existen los finales felices...

viernes, 23 de abril de 2010

Jamás, es poco tiempo hoy.

Decir "jamás te olvidaré" puede significar realmente que mañana ya ni recuerde tu nombre o tu color de calzoncillos. Pero "jamás te olvidaré" puede significar también que no existe un día en el calendario para que eso ocurra. Sólo de ti, de mí y de nuestras circunstancias depende el verdadero significado del "jamás".

PIOJO.

Confío en ti para liberalizar mi corazón. Aunque él diga que el equilibrio es imposible, intentaremos hacerlo. Tú y yo y Turnedo.

martes, 13 de abril de 2010

Lo siento, no lo siento.

Sólo el atravesar aquella puerta acelera mi respiración, como si supiera que dando dos pasos te vería. Y así es. Compartimos techo, aunque depsués nos evitemos en el interior. Dos pasos más y cruzamos palabras, con todos, menos entre nosotros. Típico de este final. Alcohol y dos pasos atrás, pero esta vez físicos. Por mi parte, pasan minutos de música. Por la tuya, de conversación de sustitución. De nuevo, mirada y ese sexto sentido de saber que pasa algo. Sabía que no me equivocaba. Tres pasos adelante. Y mientras daba el segundo, me di cuenta de que tú ya habías dado más de diez hacia delante. Sumando cinco y cinco, claro. Calma y recomposición. Pasó y punto. Seguí dando pasos toda la noche, pero no conseguí avanzar ni un solo centímetro. A ti, no te hicieron falta los pasos, con el leve movimiento de tus pies habías conseguido avanzar meses en el tiempo.

domingo, 11 de abril de 2010

Y mira que me lo advirtieron.

- Mira.
- ¡Flipo!
- ENFIN.
- ¿Y decías que era diferente?
- Ya, parecía.. pero bueno, mejor así.
- Niña morena, cualquier chico que pase por tu vida a partir de ahora, será mejor que él, con quererte sólo un poquito, ya te merecerá más de lo que él te ha merecido nunca jamás.

Al fin,

llegó el fin :(

Sólo pido que sea poco.

Y olvidarte es la cosa que más deseo, gracias por haberme abierto los ojos, moreno ;)

sábado, 10 de abril de 2010

DÍAS QUE NO VOLVERÁN,

pero sé que estarás en mí, por siempre. Por ello, cambiaré esos días que no puedo olvidar en recuerdos que no se borrarán nunca. Fueron, son y serán momentos irrepetibles, a tu lado. Pero también son eso, días que no volverán.

viernes, 2 de abril de 2010

¡AVISO IMPORTANTE!

Aviso a los viajeros que están a punto de dar comienzo a este largo viaje. Les advierto en primer lugar, que es tan largo, que el barco surcará sin rumbo, sin final. También, que sólo hay capacidad para dos personas, y nadie más. Que si suben, que sepan que no hay vuelta atrás, todo estará dicho cuando soltemos anclas y elevemos velas. Otra advertencia, es un barco con dos capitanes, el único en el mundo que arriesga de este modo. Con lo cual los dos capitanes tendrás que estar de acuerdo en cada decisión que sea necesaria tomar. El viaje será en todo momento por el mar, sin intentar detenerse a mirar fijamente tierra, porque si existe un día en el que haya que volver a puerto, sin importar cual sea, nunca más se podrá volver al barco. Y si después de estas advertencias deciden tomar el barco y partir din más, sepan que descubrirán lo felices que pueden llegar a ser sólo ustedes dos. Y confío plenamente en que nunca divisarán tierra firme, ni siquiera la echarán de menos, porque no habrá ni tiempo para ello.
Atentamente, sus ganas.