jueves, 18 de febrero de 2010

13/02/2010

Aquellas palabras siguen retumbando en su cabeza, cada mañana que se despierta, cada noche que se duerme sola, retumban. Su proposición. Su corroboración. Las ganas. Todo lo que aquella hora se respiró entre ellos, continúa dentro de su cabeza. Así como él dentro de ella, sus palabras dentro también. Espera. Y espera. Y espera. Pero, por favor, dile algo. O sí, o no, pero algo. Le espera, le esperará.

No hay comentarios: