domingo, 24 de enero de 2010

24. Adiós

Pensaba que la parte más difícil ya la había hecho, me había enamorado completamente de ti. Del chico del no eterno, del chico olvidado hace seis años, del chico que nadie me recomienda, vamos, de ti. Aunque admito que, para tener tantos defectos, fue relativamente fácil acabar en esta situación. Pero lo cierto es que sucedió. Y ahora, delante mía se presenta algo más difícil todavía, decirte adiós por iniciativa propia. Evitarte. No caer en la tentación de querer besarte. Evitar sentir. No caer en la tentación de verte y desearte. Evitarte. Decir que no, decirte que no, decirme que no. Cumplir la promesa a mí misma más complicada e indeseada de toda mi vida. He decubierto que tener que hacer algo que no quieres dejar de hacer nunca, es demasiado imposible.

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