martes, 29 de diciembre de 2009

never again

Vestida de negro, entre algodones blancos, se despertará una mañana. Será como si hubiese tenido una pesadilla como hace dos noches. La misma que no quiere volver a repetir, nunca jamás. Pero que al bicho gigante no se le olvide, sólo ha sido un resbalón. Aunque confiesa que no tiene ni idea de cómo seguir, de qué pasará y menos qué quiere sentir. Pregunta eterna, respuesta infinita: ¿por qué no podemos elegir qué sentir? Demos gracias por vivir en este mundo tan complicado y repleto de cosas difíciles. Gracias por impedirme hacerlo más fácil.

No hay comentarios: