miércoles, 30 de diciembre de 2009

30.

Vestido negro. Apretado. Marcando las curvas que el esqueleto femenino y la suerte le habían dejado lucir. Cabeza alta. Bolso azul en mano. Tacones. Brillo de labios, del que brilla, de los que se ven a metros con una luz especial. Tenía en sus manos todos los elementos principales. La música corre a cargo de cada local. El alcohol va en proporción a la cantidad de chicos guapos que se apoyen en la barra o la vigilen por detrás. Lo único malo es que la suerte y las coincidencias están fuera de su alcance. Juega bien tus cartas, man in black. Con ojo y con cuidado. Despacio, fuerte, lento, afloja. Vamos, como tú sabes hacerlo.

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