domingo, 27 de diciembre de 2009

27.

Esta noche no hay tiempo para penas, ni tristezas, ni lloros, ni nada que me haga poner los pies en la tierra y deprimirme. Esta noche no debo pensar que no te tengo, porque no es así. Desconozco el tiempo exacto, pero sé a ciencia cierta que te he tenido, entre mis piernas de contorsionita, de eso sí que estoy segura. Puede que ni siquiera te vuelva a tener, pero esta noche no hay cabida para esos pensamientos. Esta noche me remito a sonreír recordando cada instante de la noche de ayer, cada palabra, cada confesión, cada pirueta. Esta noche lo único que está permitido pensar es en cada segundo contigo que me hará reír toda esta noche.

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