sábado, 12 de diciembre de 2009

12.

¿Ahora que has decidido tu partida definitiva, es cuando permaneces ahí pegado día y noche? Ironía de la vida, jà! Pues ¿por qué no pruebas a largarte? Sí, eso, lárgate. No quiero verte delante mía más. ¿Por qué? Porque recuerdo cuando eras el primero en ver que alumbraba y te faltaban minutos para querer escuchar mi negativa. Y ahora soy yo la que se muere de ganas por decirte un simple hola. Porque no quiero tener ganas de ti cuando no te las mereces. Porque quiero que no me importes... pero sí que lo haces. Y muchas más razones que me guardo. Así que, por favor, vete ya.

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