viernes, 11 de diciembre de 2009

11.

Vete, no quiero volver a verte. No, para. Quédate. Pero quédate a mi lado, sujetándome cuando me caiga y poniendo tu hombro para que mis lágrimas resbalen por él. Y más. Quiero más. Quiero que también seas tú el único que me haga el amor cada noche, que me de los buenos días cada mañana y que recorra con sus yemas cada espacio de mi piel. No. Vete. Después de todo lo que me has dicho vete. Pero vete lejos, muy lejos, tan lejos que no te llegue ningún tipo de conexión. O mejor yo. Sí, me alejaré yo, ninguna llamada en mi teléfono, ningún mensaje en mi pantalla. Nada. Sí. Separémonos. Yo lo quería todo. Tú no querías nada. ¿Seguro? ¿De verdad? Espero que lo hayas pensado bien. No hay vuelta atrás. Ningún futuro por delante. Ningún día más a tu lado. Ninguna noche más intercambiando besos. Pero quédate. Cerca, muy cerca. Por favor quédate a mi lado y dime que siempreestarás, que volverás, que un día me pedirás una noche, que te diré que no y que dos minutos después te encuentre delante de mi puerta con un jersey de rayas que te quitaré con un solo suspiro. Quiero que me digas que no me he vuelto a equivocar. Quiero cosas imposibles. No te quiero a ti. Lo quiero a él. Lo siento por mí misma.

No hay comentarios: