lunes, 30 de noviembre de 2009

30.

Intento no recordarte y a veces, sólo a veces, lo consigo. Ahora, mi cabeza se llena de tiempos mejores, de canciones que me recuerdan a mi infancia, de besos que me recuerdan a años sin importancia, de caricias que me advierten de lo bueno que viene después. Ahora, me lleno de él que me canta cómo fue nacido para la alegría. Ahora me río, no lloro. Ahora sé cómo hacer que todo vaya bien. Ahora hay palabras que no necesitan explicación. Ahora hay miradas y gestos, que lo dicen todo, o casi todo (los acompaña su verbo). Ahora ya no estás tú, siempre. Ahora él está, demasiadas veces.

viernes, 20 de noviembre de 2009

20.nov

Un nuevo detalle que desconocía. Un nuevo que pensé que no tenía importancia. Aquella desconocida, bailando sobre la barra, riéndose sin parar, me había dado la espina de que algo había. Para más inri, me la presentan. ¿encantada? Te vas a enrollar con el amor de mi vida y lo que me dices de primeras es encantada. Descarada. Creía que lo había olvidado, que lo había entendido. Y de nuevo zasca! Pero creo que si lo pienso durante un minuto, las cosas ya no son así. La historia no funciona como antes. He descubierto que vive cerca de ti, en tu misma ciudad, la que nos vio nacer. Y lo confieso: se me ha puesto un nudo en el estómago. Deduzco que ahora es ella la que habita tu cama. Me duele, claro que me duele, por todo lo que he sentido y por todo lo que todavía siento. Pero ahora, ya lo he pensado un minuto. Quiero que seas feliz. Conmigo me dijiste que no eras capaz. Espero que con la rubia de sonrisa falsa si lo seas, por los menos, un poco más

20.

Otra vez cayendo en la intención de engañar al corazón con otra dulce mentira. Otro nuevo cambio de carril evitando coincidir tu mirada perdida.. Y en el mar de mis escombros, sin quererlo te he encontrado a ti otra vez... Y me vuelven tantas cosas que ya di por enterradas ayer y ya sé qué es: mentira, porque el tiempo se marchó y el pasado se quedó a recordarme tu herida; mentira, porque no logré olvidar y aunque me quiera engañar, es una causa perdida. Y sé muy bien que es mentira.. Y como ves aun sigo aquí, olvidándome de ti, un par de veces al día.. Lo que el viento no arrastró, se ha quedado en mi interior, nada es como decían: "que la lluvia siempre pasa, que las hojas caen y vuelven a crecer otra vez.." Que nada dura eternamente, pero mientras llega sé que va a doler, y ya sé que es... MENTIRA

domingo, 1 de noviembre de 2009

1.

- Tienes mala cara -le dijo acostado, desnudo, tapado con aquello que cubría la cama.
- No tengo mala cara -contestó ella pensando en lo imposible que era eso. En ese momento, lo único que no podía pasar era que pusiera mala cara. Lo que sí supuso es que su cara era el reflejo de sus sentimientos, en su cara ella reflejaba lo que sentía en ese momento. Había caminado hacia las afueras bajo la lluvia sabiendo que su premio final sería un beso suyo. Pero se equivocó. Subió porque lo deseaba más que cualquier otra cosa que haya deseado en todos sus años. Había pasado mucho tiempo, pero a ella no se le había olvidado aquel sentimiento. Y poder volver a sentirlo, era lo mejor que aquella noche le había deparado. Pero también pensó ¿y después qué? Y se respondió: después tú te irás, harás la maleta e iniciarás una nueva semana de estudios y preparación de futuro profesional; y él se quedará y casi sin dormir regresará a la ciudad que lo oculta y aparta de sus pensamientos, la ciudad en la que se siente protegido, donde vive sin pensar o pensando quizás demasiado. Los dos seguiremos con nuestras vidas actuales, ya no hay llamadas de desconexión, ni sábados con quizás, ni posibles cenas en la ciudad peregrina y mucho menos stops en la ciudad que lo protege.
Y se fue. Ella tenía que regresar al mundo que le había tocado vivir e inventar excusas para tranquilizarla. Él se quedaba allí tumbado durante unas horas, para intentar dormir y descansar. Al siguiente día ella empezaba una semana lluviosa que la acercaba cada vez más a trabajos y exámenes y él una semana rutinaria que lo alejaba del mundo real. Ella pensaría en él, como siempre. Él no iba a pensar en ninguna tontería, sólo trabajo que bastante tenía. Ella recordaria cada instante de su tiempo. Él buscaría otro tiempo en otro cuerpo femenino.
Bienvenidos al mundo real!