viernes, 4 de septiembre de 2009

almas tejidas en forma de desengaño

aunque nunca escribió su verdadero nombre, ella y él sabían de quien se trataba. incluso sus tres amigas lo sabían. ah! y no olvidemos a sus socios. los mismos que no compartían el mismo gusto por sus artículos. en realidad, no hacía falta que escribiese sus cuatro letras, los dos sabían que aquello bastaba para ellos dos. lo suficiente había salido a la luz y ya no había vuelta atrás..

1 comentario:

Didac Udagoien dijo...

siempre me gustaron los puntos sin retorno, obligan, fuerzan, irremediablemente...