miércoles, 19 de agosto de 2009

19.

de nuevo juntó un día más a su colección de días en blanco, días de silencio que se convierten en vacíos completos. no sabía cuanto más iba a durar aquella espera, pero sabía que poco a poco, día tras día la iba consumiendo cada vez un poco más. estaba ansiosa porque llegara el final de ese silencio, tenía unas ganas enormes de hablar con ella, de contarle cómo había sido su experiencia fuera de casa, tan cerca de ella y a la vez tan lejos, quería volver a aburrirla cada semana con las chorradas que había hecho el día anterior o tenía planeadas, quería volver a tocarle los huevos de nueve a diez y media y al volver del trabajo de nuevo delante de aquel cacho de plástico ver aquella pestaña en naranja una vez más, aunque fuese una última vez

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