miércoles, 10 de junio de 2009

diez de madrugada

_a todo el mundo le encanta oír cuando se habla acerca de relaciones de amor, de relaciones románticas que son en las que los amantes dan lo mejor de cada uno; de relaciones divertidas en las que los amantes se meten en aventuras locas de las no saben salir; de relaciones monótonas, cuando los componentes de la pareja se pasan mañana tarde y noche acostados en una cama sin pensar siquiera que al día siguiente deben levantarse para afrontar un nuevo día. Y todos deseamos que llegue el día en el que podamos escribir la nuestra propia en el curso de nuestras vidas, que nos da igual que adjetivo ponerle, es nuestra y punto, mejor que cambie cada día de nombre, así no nos aburriremos nunca, entrar en la rutina dicen que es lo peor que le puede ocurrir a una pareja, no?
pero hay veces que llega el momento en el que conoces a una persona, que piensas que ella es tu alma gemela, la ideal para acompañarte el resto de tus días, esa con la que quieres compartir cada momento importante o insignificante que pases; pero cuando llega sientes pánico, terror, pavor, o simplemente miedo, de darle todo lo que tienes a esa persona que acabas de conocer y que por momentos sientes que no la conoces o que puede ser que que sean lo contrario a lo que pensabas en un principio... entonces cuando llega ese momento no sabemos que posturar tomar, se nos abren varias opciones, entre ellas: salir corriendo sin querer arriesgarnos a vivir historias con esa persona, "rendirse antes de empezar", se suele llamar; o otra de las opciones es ser valiente, abrirle tu corazón y tus sentimientos a esa nueva persona, arriesgarte a que te rompa el corazón, porque igual ese riesgo hace que vivas los mejores momentos de tu vida al lado de la persona a la que más puedes llegar a querer
la conclusión sería, decidir entre ser valiente o ser cobarde, no?
pero digamos que hay infinitas posturas intermedias, millones de grises o una amplia gamma de colores
(...)

No hay comentarios: