domingo, 3 de mayo de 2009

tres.cinco

Desde siempre lo he sabido. Somos completamente diferentes. Siempre lo fuimos y lo seremos. Porque eso son cosas que nosotros no hemos elegido. Aunque nacimos en el mismo lugar, nacimos en años distintos, compartimos momentos distintos, experiencias distintas, circunstancias distintas. Ahora, todo es igual o más diferente: mi independencia es simplemente fingida, la tuya totalmente verdadera; yo acabo de entrar en la universidad y me quedan tres años y medio por delante, como mínimo, tú después de dos años de ciclo y superado con éxito ya acumulas algún año currando de lo que te gusta; yo sigo teniedo horarios, tú eres el que pone los tuyos en tu casa... Pero ahora parece que esa diferencia se nota más que nunca. Y eso es porque nosotros lo queremos. Bueno en realidad tú eres el que más empeño pones. Cada día ponemos más empeño en que la diferencia de edad (por ponerle un nombre a esa diferencia) se note más y más y más. Pero bueno, desde el principio me he dedicado a hacer más pequeña cada día esa diferencia. Supongo que conseguir lo he conseguido... pero tú nunca lo has reconocido y nunca lo harás. Al contrario, cuando más ves que nos podemos acercar, más te alejas.
Cuando decidas reconocer las cosas,
explicar lo que sientes de verdad,
ese día...
llámame y estaré!

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